Una forma rápida de sentirte más tranquilo y seguro
Cuándo usarla
Esta técnica puede ayudarte a sentirte mejor cuando estás estresado, molesto o necesitas un momento de paz. Es útil en situaciones como:
Sentirte nervioso o ansioso
Antes de una reunión o presentación importante
Relajarte antes de dormir
Después de escuchar o recordar algo que te molestó
Cuando notes que tu corazón late rápido o tu cuerpo está tenso
Durante una discusión, para evitar decir o hacer algo de lo que luego te arrepientas
No tienes que esperar a sentirte muy mal para usarla. Practicarla cuando solo te sientas un poco incómodo hará que sea más fácil aplicarla después.
Cómo hacerlo
1. Elige tu lugar seguro
Piensa en un recuerdo feliz o en un lugar, persona, mascota o imagen que te haga sentir calma y seguridad.
Asegúrate de que no esté asociado a algo triste o negativo.
2. Imagínalo con detalle
Cierra los ojos e imagina los colores, sonidos, olores y cómo se siente tu cuerpo en ese lugar.
Permítete disfrutar de esa sensación agradable.
3. Añade una palabra calmante
Elige una palabra que acompañe tu imagen, como “paz”, “hogar” o “luz”.
Esto te ayudará a recordar la sensación más rápido.
4. Repítelo
Imagina tu lugar seguro y di tu palabra calmante en tu mente.
Hazlo de 4 a 5 veces, durante aproximadamente un minuto cada vez.
5. Úsalo en cualquier momento
Cuando te sientas estresado o alterado, cierra los ojos (si puedes), piensa en tu lugar seguro y repite tu palabra.
Permanece ahí hasta que te sientas más tranquilo.
-
Adaptado e inspirado por los conceptos de Shapiro, F. (2012). Getting past your past: Take control of your life with self‑help techniques from EMDR therapy. New York, NY: Rodale.
📝 Actividad de evaluación
Realiza la técnica del lugar seguro o calmado al menos una vez y luego observa:
Activación inicial
Cómo se sentía tu cuerpo y tu estado interno antes de iniciar la práctica.Cambio percibido
Qué cambió durante o después del ejercicio (por ejemplo: respiración, tensión, ritmo interno, claridad).Condiciones de uso
En qué tipo de situaciones te resultó más fácil o más difícil acceder a la sensación de calma.
No es necesario que la sensación sea intensa ni inmediata. El objetivo es notar si el ejercicio introduce algún grado de regulación, aunque sea leve.