¿Para qué sirve?

La técnica de la espiral proviene de la tradición de imágenes guiadas y se utiliza para disminuir la intensidad de emociones perturbadoras de nivel leve o moderado (aprox. 3 en una escala de 0 a 10).
Puede aplicarse en:

  • Miedo: antes de hablar en público, enfrentar algo nuevo, etc.

  • Ansiedad: cuando aparecen nervios, pensamientos acelerados o inquietud física.

  • Ira o enojo: para bajar la tensión corporal antes de reaccionar.

  • Recuerdos perturbadores: cuando aparece de pronto una memoria dolorosa o molesta.

  • Estrés cotidiano: tensiones del día a día que alteran tu calma.

Pasos de la técnica

1. Identificar la molestia

Piensa en algo que te incomode con intensidad moderada (ni muy fuerte ni muy débil, un “3” de 0 a 10).

2. Traer una imagen que lo represente

Imagina una figura que simbolice ese malestar. No tiene que ser realista: basta con que a ti te funcione.

Ejemplos posibles:

  • Formas simples: una bola oscura, un nudo, un peso.

  • Naturaleza: un remolino, una tormenta, fuego pequeño.

  • Energía: chispas, humo, una espiral ya formada.

  • Objetos: engranajes, una rueda, un resorte apretado.

  • Personales: cualquier símbolo espontáneo que tu mente asocie con la emoción.

3. Ubicarlo en el cuerpo

Mientras sostienes esa imagen, observa dónde sientes el malestar en tu cuerpo (pecho, estómago, cabeza, garganta, etc.).

4. Imaginarlo como energía en espiral

Transforma la sensación en energía en movimiento. Imagina que gira como una espiral. Pregúntate:
👉 ¿Se mueve en sentido horario o antihorario?

5. Cambiar la dirección

Con tu mente, suavemente invierte el sentido de la espiral.

  • Si giraba en sentido horario, pásala a antihorario (o viceversa).

  • Hazlo despacio y sin forzarte, como si dieras una instrucción suave a tu cuerpo.

Qué observar

  • Muchas personas notan que la incomodidad comienza a disminuir o desaparecer al cambiar la dirección.

  • Si no notas cambios, prueba girar en la dirección contraria.

  • Continúa hasta sentirte más cómodo/a o hasta que la intensidad baje.

Recomendaciones

  • Practica en casa: repite el ejercicio varias veces con diferentes emociones para memorizar los pasos.

  • Sé flexible: si la técnica no funciona contigo, prueba otras (Lugar Seguro, Respiración Consciente, etc.).

  • No fuerces: si el malestar es muy intenso (más de 7/10) o está ligado a traumas importantes, lo mejor es hacerlo con acompañamiento profesional.

  • Adaptado e inspirado por los conceptos de Shapiro, F. (2012). Getting past your past: Take control of your life with self‑help techniques from EMDR therapy. New York, NY: Rodale.

📝 Actividad de evaluación

Realiza la técnica de la espiral siguiendo los pasos de la lección y luego registra lo siguiente:

  1. Emoción elegida
    Indica qué tipo de malestar trabajaste (ansiedad, enojo, tensión, recuerdo molesto) y su intensidad aproximada antes de iniciar (0–10).

  2. Imagen y localización
    Describe brevemente la imagen que utilizaste y en qué parte del cuerpo sentías la molestia.

  3. Dirección y cambio
    Anota en qué sentido giraba la espiral inicialmente y qué ocurrió al cambiar la dirección.

  4. Resultado observado
    Señala si hubo algún cambio en la intensidad, la sensación corporal o el estado interno, aunque haya sido leve.

El objetivo es familiarizarte con la técnica y notar su efecto, no lograr que la emoción desaparezca por completo.